Quedarse en el hospital.

Una cama extraña, máquinas que pitan, personas nuevas que te revisan día y noche. Saber el porqué y el quién lo hace menos aterrador.

Historia social

En el hospital

Pronto me voy a quedar en el hospital por un tiempo.

El hospital ayuda a que mi cuerpo se mejore.

Tengo una cama que es mía por ahora. El cuarto es nuevo.

Enfermeras y doctores me van a revisar, hasta en la noche. Están ahí para ayudar.

Las máquinas hacen pitidos. Los pitidos son normales.

Mi adulto puede quedarse cerca. Cuando mi cuerpo esté mejor, puedo ir a casa.

Hágalo suyo

Más maneras de prepararse para el hospital

Qué esperar

Un hospital está lleno de imágenes, sonidos y personas desconocidas, muchas veces cuando su peque ya se siente mal. Nombrar que las personas están ahí para ayudar, que los pitidos son normales, y que un adulto suele poder quedarse, lo hace soportable.

Un consejo de un papá que ya pasó por esto

Pregunte que puede llevar su peque de casa (una cobija, una tableta, audífonos) y pida al personal que explique cada cosa antes de hacerla. Diga las necesidades sensoriales de su peque en voz alta, temprano.

Preguntas comunes

¿Cuánto le cuento de lo que va a pasar?

Lo que va a pasar, con honestidad y de forma simple, sin adjetivos que asustan: dónde se duerme, quién entra, que usted se queda. Los peques manejan mejor lo conocido que lo adivinado. Actualice el horario cuando cambie el plan.

¿Está todo en español?

Sí. Cada herramienta y cada página existen en español, y la página impresa sale en el idioma que usted elija. Use el cambio de idioma arriba.

¿Necesito una cuenta?

No. No hay registro y nada de lo que escribe se guarda. Hágalo, imprímalo y listo.